¿Te estresan las vacaciones?
viernes, 08 de agosto de 2008

Estamos en vacaciones... O acabamos de disfrutarlas... O ya nos queda menos para cogerlas...Las vacaciones suponen para muchos una oportunidad para relajarse y desconectar de las responsabilidades diarias pero para otros tantos, su llegada, al igual que la vuelta al trabajo, puede resultar estresante.

¿Qué hay del estrés pre-vacacional? ¿Existe realmente el síndrome post-vacacional?images58
Aunque hay muchos entendidos que opinan que estos trastornos no existen porque no tienen entidad clínica, es evidente que cuando volvemos de las vacaciones hay un proceso de reacomodamiento similar al que pasamos cuando iniciamos el descanso, un trastorno adaptativo natural sufrido por miles de veraneantes que afecta a nuestro rendimiento físico e intelectual y cuyos síntomas más comunes son: falta de concentración, pérdida de memoria, nerviosismo, irritabilidad, mal humor, cansancio generalizado, dificultades para afrontar el día a día y, en casos extremos, cuadros de depresión y/o ansiedad.

Estos síntomas pueden ya aparecer desde el momento en que empezamos a realizar los preparativos, la ruta o el equipaje para nuestro viaje. La inminencia de unas vacaciones que se ven cada vez más cerca pero que no acaban de llegar puede generarnos el llamado estrés pre-vacacional.

Y cuando acaban las vacaciones toca volver al trabajo. Hay que regresar a los horarios estrictos,  volver a las responsabilidades, a las obligaciones y a la falta de tiempo, lo que puede desencadenar en un sentimiento de apatía y desgana generalizado, una sensación de pérdida de energía. Es lo que se denomina síndrome o depresión post-vacacional.

En general, podemos hablar de un perfil y un entorno laboral más susceptible ante estos síntomas:
- Los más afectados suelen ser jóvenes con alta exigencia laboral que, durante las vacaciones, viven una ruptura brusca en su ritmo de vida. 
- Las amas de casa y los chicos en edad escolar también son grupos propensos a sufrir este tipo de cuadro.
- Una situación laboral inestable y poco satisfactoria, un entorno de trabajo hostil, con escasas relaciones interpersonales, un clima frío, tenso y/o distante son aspectos que favorecen estos trastornos.
- Afecta más a quien ha sufrido con anterioridad mobbing u hostigamiento laboral.
- Las profesiones más propensas a padecerlo son aquellas en las que es vital estar en contacto con otras personas: medicina, servicios sociales, educación, hostelería...

Ante esto conviene no preocuparse ya que el estrés suele desaparecer a los pocos días de retomar la actividad. No obstante, si la situación de hastío persiste pasado un mes el problema tiene un serio riesgo de derivar de una leve depresión transitoria a una estado de "burn out" ("quemado del trabajo"), en el que pueden darse jaquecas, malestar digestivo, taquicardias, cefaleas, angustia y ansiedad.